"La
Presidenta tomó una decisión trascendental para la industria de
bienes de capital porque prorroga el bono y permite plantear un plan de largo
plazo con una política específica para el sector que hace eje en
el financiamiento blando orientado a incrementar las ventas al mercado interno,
las exportaciones y las inversiones en el sector que redundan en un aumento de
la capacidad instalada", dijo Giorgi a través de un comunicado.
El
Programa de Desarrollo de la Industria Nacional de Bienes de Capital reemplazará
el actual régimen del bono fiscal del 14 por ciento de la facturación
por ventas -que se utiliza para la cancelación de impuestos nacionales-
y volcaría al sector 2.700 millones de pesos.
Según
detalló la cartera de Industria, el nuevo régimen incluiría
mecanismos específicos de financiamiento blando.
Se
destaca un esquema de bonificación de tasas a través del Banco Nación
y del BICE que permitiría generar créditos blandos con tasa subsidiada
por el Ministerio de Industria que se estima estaría por debajo del 9 por
ciento.
La
bonificación de tasas alcanzaría a todo tipo de empresas y para
los destinos de inversión, reconversión y aumento de la productividad,
prefinanciación de exportaciones y créditos para capital de trabajo,
lo que asegura el financiamiento a las empresas y a sus compradores.
Por
otra parte, el Ministerio de Industria fondeará al Banco Nación
para que éste pueda otorgar créditos para la pre y post financiación
de exportaciones de empresas nacionales.
"Esto
permitiría que el Estado Nacional cuente con una herramienta similar al
FINAME brasileño, permitiendo equiparar las condiciones de competitividad
de las empresas exportadoras brasileñas, una demanda por parte de los productores
locales de bienes de capital", destacó la cartera industrial.
También
el plan en estudio contemplaría la creación de un Fondo para atender
las necesidades específicas de financiamiento de corto y mediano plazo
para todas las empresas, privilegiando aquellas que tienen dificultades para acceder
al financiamiento bancario.
El
esquema devolvería al régimen general del Mercosur al sector de
bienes de capital, y quienes importen de extrazona deberían pagar un Arancel
Externo Común (AEC) del 14 por ciento, tal como lo estipula el bloque comercial.
De
este modo el nuevo régimen profundizaría la defensa del sector de
la competencia desleal externa en un momento de crisis internacional y sobreoferta
de productos a precios de dumping.
El
nuevo régimen dispondría durante 2012 de unos 2.700 millones de
pesos para financiamiento blando que estarían conformados por un ahorro
de 1.400 millones de pesos anuales que el Estado destinaría a solventar
el bono del 14 por ciento y aproximadamente otros 1.300 millones, equivalentes
al 50 por ciento de la recaudación que tendrá el Estado a partir
de retomar el cobro del Arancel Externo Común (AEC) del Mercosur, que hasta
ahora estaba al 0 por ciento.
Al
mismo tiempo, y para incrementar en 7 puntos la competitividad de los fabricantes
argentinos de bienes de capital, se reestablecería una misma alícuota
de IVA del 21 por ciento para sus compras y ventas, mejorando sus costos de producción
y equiparando la situación de los importadores de bienes de capital que
pagan 10,5 por ciento y como no producen, no acumulan IVA de insumos.
Fuente:
Telam (www.telam.com.ar/nota/19384)